Desde el inicio de la serie histórica, el paro ha subido a nivel nacional hasta 18 veces en un mes de septiembre, y solo en 2005, 2006 y 2007 ha registrado descensos. Aún así, el total de desempleados continuó en sus niveles más bajos de los últimos siete años, situándose en 3.720.297 parados.

Por razones seguramente debidas a la estacionalidad, el paro ha tenido mayor incidencia en actividades como comercio, hostelería y servicios sociales, en tanto que la industria, la educación (inicio del curso) o la agricultura se encuentran al otro lado de la balanza, generando empleo y sumando afiliaciones.

Comparativamente, Ávila (con +2,41%) triplica el porcentaje en que aumenta el paro en septiembre respecto de Castilla y León (+0,83%) y España (+0,62%); ratificando así nuestra excesiva dependencia de sectores vinculados a los servicios (con los que afortunadamente contamos), en tanto que la industria, con una incidencia en el PIB mucho menor que la registrada a nivel regional y nacional, apenas tiene relevancia en la creación de nuevos puestos de trabajo.

Esto lleva a CONFAE a reclamar una vez más a los poderes públicos políticas de reindustrialización y de atracción de empresas e inversiones, para que Ávila pueda converger con el resto de Castilla y León en términos de actividad económica, progreso y bienestar social.