La Federación Abulense de Empresarios de Comercio de CONFAE respalda la postura de la Confederación Nacional de Comercio, CEC, ante la decisión del Gobierno de Esperanza Aguirre de aprobar el anteproyecto de ley de liberalización de los horarios comerciales en la Comunidad de Madrid.

La medida que afectará a todos los establecimientos de hasta 750 metros cuadrados de superficie, ha sorprendido negativamente a la patronal nacional del sector tanto por la falta de información que ha habido al respecto como por las consecuencias poco favorables que tendrá para el pequeño y mediano comercio; un sector que por sí muy perjudicado por la actual crisis económica. Una decisión que puede tener un impacto en los comercios de las provincias próximas a la Comunidad, y Ávila es una de ellas.

La Federación de Comercio al igual que el resto de sectoriales integradas en la CEC, lamenta que se haya dado luz verde a una medida que se va a traducir en un aumento de la cuota de mercado de las grande empresas de distribución comercial en detrimento de los pequeños y medianos establecimientos. Una mayor liberización horaria, defienden, no conlleva un aumento de la competitividad del comercio minorista sino todo lo contrario, ya que puede poner en peligro la continuidad de numerosos negocios y, por extensión, la pérdida de miles de puestos de trabajo.

El presidente de la CEC, Manuel García Izquierdo Parraldo, ha defendido su postura incidiendo en que estamos atravesando una crisis de consumo sin precedentes y, por tanto, lo que necesita el sector es que la ciudadanía gane en confianza y tenga poder adquisitivo para consumir y no que se amplíen más los horarios comerciales.

El pequeño y mediano comercio - que representa al 25% de los autónomos del país y emplea a más de 18 millones de personas a nivel nacional, el 60% es empleo femenino - durante años ha luchado para disponer el actual marco normativo que garantiza el equilibrio comercial entre los distintos formatos, por ello ha recibido como un varapalo esta decisión del Gobierno madrileño.

La flexibilización horaria creará disfunciones entre los distintos tipos y formatos de establecimientos y dificultará la conciliación de la vida laboral, personal y familiar.

Además, el sector empresarial recuerda que el actual marco de horarios comerciales permite que los consumidores tengan atendidas sus necesidades. De hecho, según el barómetro del CIS del mes de abril, el 87% de los/as españoles/as afirma que se siente poco o nada perjudicado por los horarios comerciales actuales y que la mayoría es partidaria del sistema actual de regulación de horarios y apertura en domingos y festivos.