El mes de noviembre deja en Ávila un mal dato respecto al paro registrado, ya que se ha producido un aumentos del 3,21 por ciento, lo que supone un aumento de 400 desempleados. Este porcentaje se sitúa muy por encima de las variaciones que se han producido a nivel regional (1,2%) y nacional (0,21%). Sin embargo, si nos fijamos en la evolución en los últimos doce meses, se ha producido un descenso del 9,19 por ciento, ya que en noviembre había 1.303 personas en situación de paro. CONFAE espera que el repunte de la actividad comercial propio de diciembre y el impulso del Año Jubilar Teresiano puedan mejorar los datos del paro al cierre del ejercicio actual. Respecto a las afiliaciones a la Seguridad Social, bajan un 3,4 por ciento en noviembre, pero suben un 1,17 por ciento si se pone el foco en la variación anual. Noviembre suele ser un mes malo para el mercado laboral. En el caso de nuestra provincia, el aumento del paro se ha concentrado en los sectores Servicios (256 desempleados más) y Agricultura (89), como ya ocurrió el años anteriores. En ambos casos puede deberse a razones estacionales que, por otra parte, nos lleva a ratificar que Ávila precisa de un fortalecimiento de su tejido industrial. En este sentido, conviene destacar la importancia de que, desde la Junta de Castilla y León, se apueste con fuerza por el Plan Industrial ‘Ávila 2020’, pues es fundamental para recortar diferencias territoriales y generar empleo y desarrollo económico en la provincia, además de fijar y atraer población. Esta situación deja muy claro que el futuro de Ornua es fundamental para Ávila y el esfuerzo de distintas administraciones tiene que traducirse en que la factoría vuelva a la normalidad lo antes posible. Lo mismo ocurre con Nissan, deseando desde la Confederación que se avance en el proceso de reconversión de esta planta en la línea de recuperar los puestos de trabajo a pleno rendimiento.