El paro en la provincia de Ávila ha vuelto a descender un mes más, y van siete de forma consecutiva. En esta ocasión, agosto ha dejado 23 desempleados menos, lo que supone una ligera caída del 0,19 por ciento. Este dato contrasta con el incremento registrado a nivel nacional (1,39%) y regional (0,44%), ya que en estas fechas terminan algunas actividades enmarcadas en el periodo estival.

Ávila también registra mejores datos en términos anuales, pues la disminución del paro en los últimos doce meses es del 10,41 por ciento, frente a los porcentajes de Castilla y León (-9,38%) y España (-8,52%).

Agosto suele ser un mal mes para el empleo, ya que finalizan muchos contratos ligados a la temporada estival al ser la recta final del verano. Por este motivo, desde CONFAE se valora que Ávila aguante el tirón y continúen a la baja los datos relativos al paro.

La cifra también se mantuvo constante en nuestra provincia en agosto de 2016, cuando se produjo un mínimo descenso del desempleo cifrado en 0,04 por ciento (cinco parados menos que el mes anterior).

Por sectores, el mayor descenso se produce en Agricultura (-45 personas), mientras que aumenta el paro en Construcción (11) y especialmente Servicios (36). En Industria las cifras se mantienen (-1), poniendo de manifiesto la debilidad de esta actividad en la provincia, así como la necesidad de un Plan de Dinamización que estamos ultimando en las mesas de diálogo social y que necesitará el respaldo de la Junta de Castilla y León.

En cuanto a las afiliaciones a la Seguridad Social, el aumento durante agosto en la provincia de Ávila ha sido de 65 personas, lo que supone un incremento del 0,12 por ciento. La variación anual refleja un aumento del 1,21 por ciento (646).

La tendencia hacia la reducción del paro, atendiendo a estos datos, se va consolidando, pero es necesario seguir combatiendo unas cifras de desempleado todavía muy altas en Ávila, ya que existen 11.855 personas sin trabajo. Desde CONFAE continuamos insistiendo en la reindustrialización de la provincia y pedimos a las administraciones locales, regionales y nacionales que impulsen políticas capaces de crear estructuras productivas y polos de atracción de inversiones.