Por quinto mes consecutivo, el paro ha descendido en la provincia de Ávila durante junio. Se ha registrado una importante bajada, ya que hay 921 desempleados menos. Esto supone una caída del 7,06 por ciento, por encima de las variaciones mensuales a nivel regional (-5,81%) y nacional (-2,84%). Lo mismo ocurre en la variación anual: Ávila bajó un 12,98 por ciento, frente al 11,43 por ciento de Castilla y León y el 10,73 por ciento de España.

Por sectores, el mayor descenso se produce en Servicios (-592 personas), donde juega un papel muy importante el factor coyuntural o estacional de los meses de verano. Pero hay que destacar la caída registrada en la Construcción (-147 personas), lo que permite aventurar cierta recuperación en una actividad muy castigada durante la crisis.

En cuanto a las afiliaciones a la Seguridad Social, el aumento durante junio en la provincia de Ávila ha sido de 949 personas, lo que supone un incremento del 1,84 por ciento.

Todo esto parece señalar que la tendencia hacia la reducción del paro se va consolidando. Teniendo en cuenta que el Gobierno de España acaba de revisar al alza las previsiones de crecimiento de la economía española para 2017 (del 2,7 al 3%) y 2018 (el PIB crecerá hasta el 2,6%), podemos decir que aumentan las esperanzas de recuperación económica, algo que siempre debe ir de la mano de la creación de empleo.

Esta situación de mejora, lejos de llevarnos a la autocomplacencia, debe ser un acicate para seguir combatiendo unas cifras de paro aún muy elevadas en Ávila, ya que existen 12.118 personas sin empleo. Por eso continuamos insistiendo en la reindustrialización de la provincia, tal y como recoge el Plan de Dinamización Industrial que estamos ultimando en las mesas de diálogo social y que necesitará el respaldo total de la Junta de Castilla y León para ser una herramienta efectiva.