Según datos de la Estadística de Convenios Colectivos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, a 31 de enero de este año  hay en España 1.335 convenios con efectos económicos conocidos y registrados para 2017, que afectan a 435.986 empresas y 3.191.634 trabajadores. La variación salarial pactada en dichos convenios es del 1,19%.

En cuanto atañe al ámbito funcional, si hasta 31 de enero de 2017 los convenios sectoriales y de grupo de empresas han pactado una variación salarial del 1,19% como se ha apuntado, el incremento de los convenios de empresa ha sido del 1,04% en la empresa privada, 0,94% en la pública.

También resulta interesante destacar el dato de que, siguiendo con referencias nacionales y mismos períodos, la industria es la que registra un mayor incremento salarial (1,43%), seguida de los servicios (1,08%), sector agrario (0,84%) y construcción (0,78%).

En cuanto se refiere a inaplicaciones de convenios colectivos, (también según datos del propio Ministerio sobre toda España), se han presentado ante las autoridades laborales 106 inaplicaciones de convenios, que afectan a 1.848 trabajadores, frente a las 124 inaplicaciones del año anterior, que afectaron a 1.927 trabajadores; lo que viene a significar que hay un indicio más de mejora del mercado laboral.

Por otra parte, según el último informe de conflictividad laboral de CEOE, en enero de 2017 se iniciaron 73 huelgas y se perdieron 433.490 horas de trabajo, con una incidencia sobre el volumen global de horas de trabajo mensuales del 0,02%, correspondiendo la mayor conflictividad a las áreas territoriales de Madrid, Barcelona y Guipúzcoa.

Por último, y hablando ya de la Jornada Laboral pactada en el ámbito nacional, la jornada media de los convenios registrados hasta 31 de enero de 2017 es de 1.764,41 horas anuales, cuando en enero de 2016 la resultante era de 1.757,23 horas.

 

LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA EN ÁVILA

En este contexto, desde CONFAE, que representa al empresariado de toda la provincia de Ávila y negocia la inmensa mayoría de convenios colectivos en este ámbito, podemos manifestar que el proceso de concertación se desarrolla con normalidad, existiendo actualmente 14 convenios colectivos que afectan a unos 14.400 trabajadores.

De tales convenios, unos de los más importantes, por el número de empresas y trabajadores implicados, son los de Hostelería, Limpieza de Edificios y Oficinas y Despachos, que entraron en vigor entre 2015 y 2016, y están plenamente vigentes en 2017. Por otra parte, quizás uno de los más relevantes, el de Metalúrgica, una vez logrado el acuerdo, será rubricado en próximas fechas, alcanzando su vigencia hasta el año 2018.

Sobre estos convenios cabe decir que, para 2017, la media de los incrementos salariales se establece en un 1,35%, siendo así mismo la jornada media de 1.771,75 horas.

Por su parte, los convenios que regulan las relaciones laborales en los sectores de Transportes de Mercancías, Pastelerías y Panaderías, se encuentran en procesos abiertos de negociación que deben experimentar avances a corto plazo que deberán culminar en su suscripción,  publicación y entrada en vigor.

En este ámbito de negociación colectiva provincial, en el que la parte patronal está conformada por representantes empresariales y técnicos de la organización, hay otros cinco convenios que han estado vigentes hasta 31 de diciembre de 2016 y sobre los que es previsible que no tardando mucho constituyan las mesas negociadoras y  se inicien las pertinentes conversaciones, partiendo de propuestas y plataformas recíprocas. Nos referimos a las actividades de Comercio, Carpintería, Rematantes y Aserradores, Derivados del Cemento y Agricultura.

Sobre los convenios pendientes de negociación que han concluido vigencia, podemos decir que, conforme a la propia redacción de los mismos, seguirán en vigor manteniéndose en todos sus términos hasta que se logre acuerdo expreso y la firma de los convenios que los sustituyan.

Preocupa también a los representantes empresariales y sindicales, en el marco del diálogo social de Castilla y León, la regulación laboral de actividades con una implantación creciente en distintas provincias y que aún no cuentan con convenio colectivo, siendo distintos los sectores afectados en cada provincia en función de esas actividades económicas emergentes.

Esta situación pretende abordarse desde la puesta en práctica de acuerdos sobre cobertura de vacíos, que han de desembocar en la concertación de nuevos convenios sectoriales para que la regulación de las relaciones laborales se ajuste a la idiosincrasia económica y laboral de cada sector y provincia, lejos de extensiones globales alejadas de la realidad socio laboral.

En el caso de Ávila, podría afrontarse la negociación de nuevos convenios sobre los sectores de Clínicas y Consultas de Odontología y Estomatología, Residencias Privadas de Personas Mayores y Tintorerías.

Así pues, el proceso de negociación colectiva se viene desarrollando, tradicionalmente y en la actualidad, dentro de unos patrones de normalidad, con independencia de que puntualmente puedan surgir diferencias o puntos de desencuentro propios de los distintos posicionamientos de cada parte, que acaban superándose con mutuas cesiones de las partes empresarial y sindical.

Con estas consideraciones, podemos decir para concluir que la negociación colectiva discurre por los cauces adecuados, destacando incluso paulatinas mejoras respecto de ejercicios anteriores.

Los posicionamientos de unas y otras partes en las mesas negociadoras, bien exigen muchas veces esfuerzos y renuncias unos y otros en aras de mejorar la competitividad de las empresas y, con ello, su capacidad para generar y para mantener los puestos de trabajo.

En esta dirección, es necesario que las administraciones respeten las competencias de patronales y sindicatos en la negociación colectiva y la concertación social; sin que ello impida avanzar en un proceso de reformas, fruto del diálogo social, que favorezca la reactivación económica y la sostenibilidad del empleo.