El comienzo de las actividades propias de la temporada estival ha tenido su repercusión en las cifras del paro, que en junio ha descendido en un 4,68% en nuestra comunidad autónoma, en tanto que a nivel nacional la bajada ha sido inferior, un 1,62%.

En el caso de Ávila y respecto del mes de mayo, hay que decir que 531 personas han encontrado empleo en junio, situando la variación relativa en -3,53%, porcentaje que se reparte entre los sectores de agricultura (40 desempleados menos); Industria (54 nuevos empleos); Construcción, con 131 trabajadores más, y servicios en general, cuyo número de desempleados baja en 283. De tal modo, el número de desempleados en nuestra provincia por sectores, queasciende a 14.509, se reparte en 690 en la agricultura, 1.325 en la Industria, 3.590 en la construcción, y 6.621 en el sector servicios.

Ello significa que en nuestro país están en situación de desempleo 4.121.801 personas, en tanto que el cómputo regional de trabajadores sin empleo es de 185.917.

Este panorama, que es indudablemente positivo puesto que se desarrolla en un marco de creación de empleo, no lo es tanto si tenemos presente que es coyuntural puesto que está vinculado a circunstancias de estacionalidad. Prueba de ello lo es que el sector que ha generado más actividad es el de servicios, que es precisamente la actividad que se vincula más estrechamente a la temporada turística y vacacional.

Lamentablemente, no se ha producido ningún cambio estructural de los que vienen reclamando con reiteración las organizaciones empresariales, y que tienen que ver con reformas que pueden consolidar una tendencia favorable y estable del empleo. Tal es el caso de una auténtica y efectiva reforma laboral, el acceso al crédito por parte de pymes y autónomos, o cuantas medidas vienen proponiéndose por la patronal para flexibilizar las relaciones laborales en la tendencia que se impone en Europa o mejorar los ámbitos en que se desenvuelven las empresas, ante la urgencia de consolidar un tejido empresarial más competitivo.