IDEA DE NEGOCIO

 

Tener una idea es el punto de partida básico para crear una nueva empresa, pero puede no ser suficiente si no se poseen los conocimientos, la voluntad o los recursos necesarios.

El perfil del emprendedor incluye creatividad, capacidad de comunicación y negociación, capacidad para la toma de decisiones y asunción del riesgo, resistencia al fracaso y conocimiento del mercado específico. Cuando una o varias personas deciden abordar un proyecto empresarial, es conveniente que realicen un autodiagnóstico y respondan a una serie de cuestiones, tales como:

 

 

 ♦ ¿Tiene capacidad de trabajo en equipo?

♦ ¿Tiene capacidad organizativa?

♦ ¿Sabe administrar el tiempo?

♦ ¿Es una persona creativa?

♦ ¿Tiene confianza en lo que hace y en sus habilidades?

♦ ¿Cómo reacciona ante los cambios? ¿Es flexible? ¿Toma iniciativa?

♦ ¿Es capaz  de administrar los recursos económicos, materiales y humanos?

♦ ¿Tiene capacidad para dirigir un equipo?

♦ ¿Tiene disposición para motivar a su equipo y obtener de él los mejores resultados?

♦ ¿Cree que es una persona responsable?

♦ ¿Le cuesta adquirir compromisos?

♦ ¿Considera que es hábil en las negociaciones?

♦ Si no puede hacer todo el trabajo, ¿es capaz de repartir tareas con sus compañeros/as?

♦ ¿Qué grado de importancia tiene la idea de negocio para la independencia laboral?

♦ ¿Cuál es su experiencia laboral? (sector, periodo y puesto desempeñado)?

♦ ¿Qué puede aportar al negocio?

 


La finalidad de este análisis es conocer cuáles son nuestras debilidades para poder reforzar el proyecto mediante la búsqueda de socios adecuados que sustituyan nuestras carencias con conocimiento y experiencia o contratando unos servicios de asesoramiento profesionales.