El paro desciende en la provincia de Ávila en cinco personas (-0,03%), situando la cifra de parados en 15.978 personas, 1.306 menos respecto al mismo mes del pasado año (-7,56%). Con esta ligera bajada se frena el crecimiento del desempleo con el que nuestra provincia comenzó el año 2016, aunque comparando con el resto de provincias de Castilla y León, la nuestra es la que menos ha reducido sus datos en este aspecto. Por el contrario, Burgos encabeza la mayor bajada con 510 parados menos, lo que supone un -1,87%. Según registran los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, por sectores en Ávila el de la agricultura experimenta un descenso de 71 personas, seguido por la construcción con 15 y la industria con 5. Por el contrario, aumentaron el sector servicios en 59 personas y el colectivo sin empleo anterior que sumó 27 ciudadanos. Los datos pertenecientes a la seguridad social dejan un balance positivo en Ávila, ya que en febrero la media se situó en 50.040 afiliaciones, 88 más que el último mes, y 727 más que en el mismo periodo de 2015. En el conjunto de la Comunidad, Castilla y León cierra el mes de febrero con 1.708 parados menos, descendiendo un 0,84% en términos relativos. Respecto a hace un año son 22.087 las personas que salieron de las listas del paro (-9,89%). En total, en la región son 201.206 los desempleados. Nuestra Comunidad sigue la tendencia de otras once autonomías, aunque en el conjunto nacional el paro aumentó en 2.231 personas (0,05%). Respecto a las cifras de contratación, Castilla y León experimenta un repunte del 19,09% contabilizando 9.133 contratos más que en 2015, de los que 251 se realizaron en Ávila. Desde la Confederación Abulense de Empresarios (CONFAE) se valoran estos datos con prudencia, al producirse una variación mínima, aunque positiva, en la provincia de Ávila. Uno resultados que se deben poner en el contexto de un mes poco propicio para la creación de empleo, por lo general. El alto porcentaje de desempleo en Ávila está marcado por las deficiencias estructurales que determinados sectores económicos padecen, centrados en dos déficit importantes como la poca industrialización y el hecho de que el sector de la construcción no haya tenido aún un proceso de crecimiento tras el exceso de oferta que había en los primeros años de la crisis. Desde CONFAE se solicita que las administraciones se impliquen en atraer industrias y hacer sostenibles las actuales. Además, se estima oportuno un compromiso de todos los agentes implicados para sacar el potencial de sectores emergentes, como son el agroalimentario y el de servicios, donde destaca el turismo. En este sentido, y como conclusión, las empresas tienen que seguir reivindicando un marco legal adecuado para desarrollar su actividad, centrado en el cumplimiento por parte de las administraciones de la ley de morosidad, la lucha contra la economía sumergida y la fluidez de la financiación. En este sentido, se deben reducir las exigencias que se imponen a los nuevos emprendedores, a la vez que debe continuarse el camino de las medidas que flexibilicen las relaciones laborales y reduzcan la presión fiscal.