De nuevo, malas noticias para la provincia de Ávila. Esta vez, como viene siendo habitual en los últimos tiempos de la mano de las cifras del paro que publica el Servicio Público de Empleo.
 
Lejos de mitigarse el problema del desempleo, enero cerró en la provincia de Ávila con 857 personas más en el paro, por lo que suman un total de 17.150 personas. En términos relativos, el incremento supone 5,26 % en la variación mensual y un 7,7 % en la anual.
 
Por sectores, el desempleo en la provincia se distribuye de la siguiente manera; 888 en agricultura, 1.496 en industria, 4.535 en la construcción, 7.927 en servicios y 2.259 en el colectivo de “sin empleo anterior”. En definitiva, el fiel reflejo de la mala situación que atraviesa el tejido empresarial abulense y que demuestra que lejos de iniciar la recuperación, aún no se ha tocado techo en la crisis económica.
 
De las 17.150 personas que están en el paro, 2.215 tienen menos de 25 años, y el resto, 15.036 son mayores de esa edad.
 
En el resto de la Comunidad, los datos no son mejores. En el conjunto de la región el paro se incrementó en enero en 11.384 personas, situándose la cifra total de desempleo en 219.859 personas. En términos relativos dicho incremento significa un 5,46 % en su variación mensual y un 7,83 % en la anual.
 
Tampoco lo son en el conjunto del país, en el que el paro supera los cuatro millones y medio, 4.599.829, tras sumar 177.470 personas en el primer mes del año.  Lo que supone un 4.01 % respecto al mes anterior y un 8,72 % en lo que va de año. Sin embargo, como es conocido, a esa cifra habría que añadir otro medio millón más de desempleados que por diversos motivos no figura en estas estadísticas, por lo que, finalmente, el pronóstico de que en España llegaríamos a los cinco millones de desempleados, lamentablemente, se ha cumplido.
 
Una situación que hace necesaria una reforma laboral profunda y consistente capaz de corregir las debilidades estructurales del mercado laboral Español. Las organizaciones empresariales hemos reiterado y reiteramos la necesidad de adoptar medidas de carácter estructural, que requieren cambios normativos sobre flexibilidad interna de las empresas y gestión del absentismo, entrada y salida del mercado de trabajo, políticas activas, etc., que permitan reactivar la economía y que las empresas puedan afrontar la contratación en un marco que garantice suficiente flexibilidad y capacidad de adaptación ante los cambios económicos.
 
En esta línea, hace unos días, los presidentes de CEOE y CEPYME firmaban con los secretarios generales de UGT y CC.OO. el II Acuerdo para el Empleo y Negociación Colectiva para el periodo 2012-2014. Enmarcado en la realidad actual de crisis que vive España. Contiene, entre otros, dos aspectos esenciales: la moderación salarial y la flexibilidad. El primero supone un esfuerzo que se debe de hacer en el sector privado y el segundo reitera que a la hora de arreglar los problemas internos de las empresas, los interlocutores son los empresarios y los sindicatos.
 
Sin embargo, no es suficiente el esfuerzo de empresarios y trabajadores, también el sector bancario tendría que poner de su parte para iniciar la senda de la recuperación, como ha dejado claro nuestro presidente, Jesús Terciado.
 
Como recogen diversos medios de comunicación, ha recordado que las exigencias de solvencia demandadas por las entidades financieras han aumentado de manera exagerada y desaforada en los últimos tiempos, lo que ha provocado que el crédito se encuentre prácticamente cerradopara las empresas. Y empresas que hasta el año pasado o el anterior funcionaban con una cuenta de crédito sin ningún problema ahora la ven reducida a la mitad y se les ha dejado sin oxígeno.
 
Por último, desde CONFAE esperamos que las medidas del nuevo gobierno encaminadas a recuperar la confianza de nuestros socios europeos empiecen a dar frutos a corto plazo y mejore en parte nuestra situación económica y laboral.