La Confederación Abulense de Empresarios se ha dirigido a los empresarios de la organización de toda la provincia de Ávila, trasladando sus consideraciones sobre la convocatoria de huelga general, así como una serie de pautas a tener en cuenta ante las incidencias que pudieran surgir el día 8 de marzo.

   Desde el respeto más escrupuloso a la legalidad vigente, CONFAE recuerda que esta huelga ha sido convocada por diversas organizaciones sindicales (UGT, CC OO, CNT, CGT y USO), afectando a todas las actividades laborales y funcionariales desempeñadas por los trabajadores y por los empleados públicos de España.

  Como han querido recordar muy oportunamente CEOE-CEPYME, esta convocatoria se produce cuando se encuentra abierta la mesa de negociación entre los sindicatos y las organizaciones patronales, enfocada a un nuevo acuerdo sobre negociación colectiva, que sería el IV AENC, y cuando se están abordando en esas conversaciones, y en otros foros de diálogo social, distintas apreciaciones en materia de igualdad. 

   Por estas razones, tan públicas como evidentes, no parece que la convocatoria de una huelga general sea el mecanismo más adecuado para la consecución de dichos acuerdos, proceso en que estamos plenamente comprometidas las organizaciones empresariales, que además venimos demostrando una gran sensibilidad hacia la igualdad entre hombres y mujeres.

   Cosa distinta es que subyazcan otras motivaciones, pese a que  los sindicatos quieren hacer ver que la huelga se fundamenta en el rechazo a la desigualdad y discriminación que sufren las mujeres en el mercado laboral, rechazo a la cronificación del empleo femenino, rechazo a la violencia machista, y rechazo a las políticas de igualdad de género del gobierno; argumentos que, como parte esencial de la sociedad económica, compartimos los empresarios y las empresarias, lo que nos lleva a no entender que tales situaciones quieran combatirse con una huelga contra las propias empresas.

   Por lo demás, CONFAE ha querido recordar a las empresas que, como quiera que han sido varios los sindicatos convocantes, se han establecido también varias propuestas de franjas horarias para quienes decidan secundar la huelga, que van desde las 4 a las 24 horas de duración, lo que puede acarrear problemas de control en cuanto a la gestión del personal; siendo fundamental que las empresas estén abiertas al iniciarse la jornada y durante todo el horario laboral del día 8 de marzo, para hacer posible la entrada del personal que desee hacer uso de su derecho, también constitucional, al trabajo, derecho que no solamente debe ser reconocido sino también y consecuentemente respetado.     

   Se ha distribuido también información sobre la fijación de los servicios mínimos de mantenimiento y seguridad, toda vez que la dirección de la empresa, en colaboración con los representantes de los trabajadores, habrá de designar las personas precisas para el cumplimiento de los servicios mínimos de mantenimiento y seguridad, siendo necesaria al efecto la cooperación de los representantes de los trabajadores que, si no colaboraran, propiciarán que tal designación se realice directamente por la empresa.

   Se pone de manifiesto, por otra parte, que la ocupación de locales y dependencias resulta ilícita cuando con ella se pretenda vulnerar el derecho a trabajar de los no huelguistas, o los derechos sobre instalaciones y bienes; y en tal sentido se expresa que la actuación de los piquetes debe limitarse, según la ley, a tareas puramente informativas o de propaganda relacionadas con las razones de la huelga. No obstante ello, si llegaran a crearse situaciones de peligro para las instalaciones, los bienes, etc. de la empresa, ésta puede tomar la decisión de cerrar los locales, siendo igualmente lícito el cierre patronal cuando, como consecuencia de la inasistencia de trabajadores o de irregularidades en el trabajo causadas por la huelga, se impida gravemente el proceso normal de producción.

    Finalmente, desde la patronal se considera que se debe tener plena consciencia de los efectos jurídicos que la legislación contempla para los participantes en la huelga, sintetizados en los siguientes:

·         Suspensión del contrato de trabajo durante el tiempo en que se mantenga en huelga.

·         Suspensión del período de prueba durante el tiempo que dure la huelga.

·         No devengo del salario durante la huelga, detrayendo el importe íntegro de las horas no trabajadas. Por tanto, habrán de descontarse las partes  proporcionales correspondientes a salario base y complementos salariales, así como a aquellas percepciones de devengo superior al mes (pagas extraordinarias).

No se practicará descuento alguno sobre los complementos extra salariales (quebranto de moneda, desgaste de útiles y herramientas, plus distancia,…) pero sí sobre otros conceptos específicos. Los descuentos no deben afectar a las vacaciones, tanto en su duración como en su retribución.

·         Mantenimiento en situación de alta especial en la Seguridad Social, con suspensión de la obligación de cotizar por parte del empresario y el trabajador, debiendo hacer la empresa los trámites correspondientes desde el día 08/03/2018 a lo largo de todo el mes de marzo y hasta el penúltimo día del mes de abril (29/04/2018).

·         Los efectos del cierre patronal son los mismos que los contemplados para la huelga tanto en su aspecto salarial como de Seguridad Social.

   Así pues, sin compartir como se ha manifestado que la huelga general esté sustentada en verdaderos argumentos de alcance laboral achacables a las empresas, la Confederación Abulense de Empresarios ofrece su apoyo y respaldo a las empresas ante cualquier eventualidad que pudieran generarse, observando como no puede ser de otra manera el ejercicio del derecho a la huelga, pero reclamando también el respeto absoluto del derecho al trabajo dentro del marco legal, habiendo de evitarse cualquier extralimitación que conculque derechos o ponga en riesgo la integridad de las  personas y de sus bienes.