Con motivo del Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se celebra mañana, la Confederación Abulense de Empresarios ha organizado una serie de jornadas con alumnos del Instituto de  Educación Secundaria “Alonso  de Madrigal” de Ávila. La última, ha tenido lugar esta mañana en la Escuela de Empresarios.
Mañana es el día idóneo para recordar una vez más que tanto empresas como trabajadores/as tienen la obligación y la necesidad de colaborar y trabajar mano a mano en la prevención y erradicación de accidentes en el ámbito laboral.
 
CONFAE, en tanto que organización que representa y defiende al colectivo empresarial, parte directamente implicada en las relaciones laborales, está fuertemente comprometida con la seguridad y la prevención de riesgos laborales en toda la provincia de Ávila. Labor que, recordemos, coordina y desempeña a través del Departamento de Prevención de Riesgos Laborales desde el año 2001. Sin embargo, el interés y las tareas de sensibilización en estas cuestiones por parte de la Confederación han sido una constante a lo largo de las más de tres décadas de vida de la organización, en un primer momento, orientadas, sobre todo, a la necesidad de reducir los índices de siniestralidad laboral; y desde entonces, no sólo se ha incrementado sino que se ha diversificado el esfuerzo preventivo de la Confederación.
Todo ello ha quedado patente en las jornadas con los grupos de estudiantes de los Programas de Cualificación Profesional Inicial, que tuvo lugar el martes;  y del Ciclo Formativo de Grado Superior en Informática que se ha celebrado hoy. En total, 39 jóvenes.
A través de estas jornadas, los técnicos del Departamento de Prevención de CONFAE, enseñan a los alumnos, en la etapa previa a la incorporación al mercado laboral, que es imprescindible el fomento de los valores preventivos para lograr un  cambio de actitud de todos los miembros de la empresa, a favor de la prevención de riesgos laborales o, dicho de otro modo, a favor de la salud y de la seguridad de las personas en su ámbito profesional.
Es tal la importancia de estas cuestiones que la prevención de los riesgos laborales debe integrarse como una función más dentro de la gestión global de la empresa, en todos los niveles jerárquicos y en todas las áreas productivas.  De hecho, es una parte del sistema de calidad de la empresa, que se alcanza cuando no hay accidentes. La empresa que invierte en prevención es más rentable porque, además de mejorar su imagen corporativa, sufre un menor deterioro de los equipos y sufre menos interrupciones en la producción, redundando en un mayor rendimiento y en una mayor satisfacción laboral en los recursos humanos. Sin embargo, nada de lo anterior tendría valor si no fuera porque la empresa que invierte en prevención está humanizada porque cuida de su mayor activo: las personas. Las empresas, sensibilizadas con la salud y seguridad laboral con la colaboración de sus trabajadores,  contribuyen a que el trabajo no se termine convirtiendo en un motivo de atención médica, hospitalización o, en el peor de los casos de fallecimiento. La siniestralidad laboral es un drama que puede evitarse o, al menos, minimizarse con una actuación decidida y adecuada en materia de prevención.

Son trece los principios básicos de la cultura preventiva que han aprendido los estudiantes asistentes a estas jornadas:
1. Evitar los riesgos.
2. Evaluar los riesgos que no se pueden evitar.
3. Controlar los riesgos en su origen.
4. Adaptar el trabajo a la persona.
5. Tener en cuenta la evolución de la técnica.
6. Sustituir lo peligrosos por que entraña poco o ningún peligro.
7. Planificar la prevención.
8. Protección colectiva frente a la individual.
9. Transmitir instrucciones a los trabajadores.
10. Tener en cuenta las capacidades de los trabajadores.
11. Informar para acceder a zonas de riesgos.
12. Prever distracciones o imprudencias.
13. Concertar un seguro.
La prevención, conviene insistir, es una obligación compartida por empresarios y trabajadores.
Los primeros, por ejemplo, son los responsables de integrar las actividades preventivas en la empresa, de tener un Plan de Prevención de Riesgos Laborales, de la Evaluación de riesgos, de la planificación de la prevención o de proporcionar a los trabajadores los equipos de protección adecuados, entre otras obligaciones.
Los segundos,  por su parte, tiene la obligación de velar por su propia seguridad y por la de las personas a la que pueda afectar su actividad, conforme a las instrucciones dada por la empresa. Tienen que usar adecuadamente los dispositivos de seguridad existentes de maquinaria, herramientas, sustancias, equipos de transporte, etc. Igualmente, les corresponde informar de cualquier situación de riesgo, contribuir al cumplimiento  de la normativa y en, definitiva, cooperar con el empresario para que pueda garantizar unas condiciones de trabajo seguras.
La prevención es un objetivo, una tarea, un compromiso, una obligación que necesita que ambas partes, empresarios y trabajadores, asuman y cumplan sus respectivas obligaciones para que, efectivamente, el trabajo sea un entorno seguro para las personas.
Principales actuaciones del departamento de prevención CONFAE en 2011
En materia de salud y seguridad laboral, el conocimiento es el paso previo para que la empresa sepa orientar sus recursos hacia el fin de hacer de la empresa un entorno seguro.
De hecho, buena parte de la labor que desarrolla el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales de CONFAE está relacionado con el componente de formación y asesoramiento integral a empresas y trabajadores.
En lo que respecta a 2012, por ejemplo, se han atendido n total de 409 empresas de 55 municipios diferentes de la provincia. El Departamento de Prevención, formado por cuatro técnicos, ofrece a las empresas visitas de carácter voluntario, gratuito y confidencial. Su principal objetivo es promover y divulgar en las empresas de la provincia, la normativa de seguridad y salud laboral, lo cual trasciende de la mera difusión de la legislación. Implica, entre otras cosas, la revisión de la documentación relativa a prevención y visita de instalaciones. La elaboración de un informe con las necesidades, si las hubiera.  Volcado en una herramienta informática para su posterior tratamiento estadístico, siempre de manera confidencial.  Entrega al empresario/a de diversa documentación que solicite o sea necesaria: modelo de entrega de EPIS, normativa, trípticos sectoriales de riesgos y medidas preventivas en comercio, hostelería, fontanería y calefacción, electricidad, talleres mecánicos o panaderías, dependiendo del sector. Entrega de manuales de prevención de riesgos laborales para empresas con trabajadores/ as y con autónomos/as, donde se recoge la normativa más importante que deben conocer y cumplir.  Distribución de diverso material que pudiese ser necesario en la empresa como señales de salida, de riesgo eléctrico, de extintor, etc. Entrega de equipos de protección individual y concienciación de su uso.
Simultáneamente, a lo largo del año se coordinan e imparten acciones formativas en Ávila y provincia. En 2011 han sido 26 las realizadas con un total de 292 horas y 560 participantes. La temática ha abarcado desde los primeros auxilios, los incendios, la gestión de la prevención, las disposiciones de seguridad y salud en la empresa, la seguridad en las máquinas, hasta el primer y segundo ciclo de la formación para la obtención de la Tarjeta Profesional de la Construcción.