La Confederación Abulense de Empresarios desea dejar patente su profundo malestar sobre el estado actual en el que se encuentra el presente y el futuro del Palacio de los Águila como extensión del Museo del Prado. Un proyecto que a día de hoy no es sino el resultado de una sucesión de incumplimientos de distinta naturaleza. En el plan de actuación del Museo del Prado para el periodo 2005-2008, en el capítulo “La ampliación: el campus del Museo del Prado se decía de manera literal que: “ tras muchos años de debate sobre las necesidades de ampliación del Museo del Prado, en 1995 se produjo un amplio acuerdo parlamentario para impulsar su desarrollo basado en la conjunción de varias sedes: Edificio Villanueva, el área del Claustro de los Jerónimos, Casón del Buen Retiro y Salón Reinos. A este conjunto de sedes se sumó, más recientemente, la Casa de los Águila en Ávila. La ampliación significa: un notable aumento del espacio expositivo, la mejora de los accesos y servicios de atención al visitante, la mejora de las áreas y servicios de conservación y gestión. El complejo proyecto de ampliación la llevará a cabo el Ministerio de Cultura a través de su Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos y se desarrolla a través de varias actuaciones simultáneas entre las que se incluyen, además de las que afectan a las sedes del Museo del Prado, la rehabilitación del Alcázar de Toledo como futuro destino del Museo del Ejército. A lo largo del periodo 2005-2008 se concluirán la ampliación y rehabilitación del Edificio Villanueva en el área del Claustro de los Jerónimos, del Casón del Bueno Retiro y de la Casa de los Águila en Ávila”. Si bien es cierto, en los últimos cuatro años ha ido decreciendo la cantidad asignada al Palacio de los Águila en los Presupuestos Generales del Estado, al tiempo que ha ido aumentando la discriminación presupuestaria de la provincia con respecto a la mayor parte de las provincias españolas. En el caso del futuro Museo del Prado en Ávila, las cantidades consignadas ( no tenemos constancia de las ejecutadas) han ido pasando del millón de euros de 2008 a los 390.000 euros de 2010, y al millón y medio de euros (1,47) a repartir entre 2012 y 2013. En la actualidad, el Plan de Actuación del Museo del Prado para el trienio 2013-2016 en el apartado dedicado a la estrategia financiera anuncia la necesidad de replantear las actuaciones relacionadas con la creación del centro de Gestión de Depósitos en Ávila debido a la política de contención de gasto. Ello significa que algunas inversiones habrán de ralentizarse, ajustando los correspondientes calendarios del plan de obras previsto para los edificios del campus del Museo del Prado, entre los que se incluye el Palacio de los Águila. El Palacio de los Águila, hoy por hoy, se encuentra aún en obras pero el Plan de Actuación del Museo no incluye para los próximos 3 años ninguna inversión económica para Ávila. Aunque sí figuraba en el anterior plan para el periodo 2009-2012. En los últimos días, la prensa se he hecho eco de que desde el Museo se reconoce que el debate está abierto en la Secretaria de Estado de Cultura para decidir qué se va hacer con el Palacio de los Águila. La actual estrategia del Museo del Prado, se dice desde el propio museo, está sometida a las limitaciones presupuestarias, la austeridad, un ajuste severo y el establecimiento de un orden de prioridades, entre las que hay que entender no figura Ávila. Aunque Cultura insiste en que el proyecto de la Casa de los Águila no está en cuestión y sigue adelante la idea de restaurarla y acondicionarla como museo. Eso sí, si no como una extensión del Prado si como museo propiedad del Estado; decisión que desvirtúa y se aleja absolutamente del proyecto inicial. La puesta en funcionamiento del edificio abulense como centro de gestión de depósitos del Prado estaba prevista para 2010. A la vista del aplazamiento, en cualquier caso habrá que finalizar primero las obras que en la actualidad están paralizadas debido a distintos desacuerdos entre la empresa adjudicataria y el Ministerio de Cultura. En 2010, Cultura adjudicó el contrato para terminar las obras a la empresa Dragados por valor de 4,3 millones de euros. En 2011, se pidió la modificación del proyecto inicial incluyendo reformas en el sistema de climatización, impermeabilización, tratamiento de la humedad, etc. Con un coste de 238.400 euros. Según publicaron distintos medios de comunicación, de la aprobación de dicho modificado no se daba cuenta públicamente durante la visita de la Subsecretaria de Cultura a las obras. En Julio de 2011, Cultura anunciaba y aseguraba que las obras finalizarían en el segundo semestre de 2012. Sin embargo, en 2012, la empresa paraliza las obras. (Segundo modificado del proyecto que no puede admitirse por razones legales, según un informe de la Gerencia y que el Gobierno entendía que no tenía por qué pagar). Un año después, no sólo las obras siguen paralizadas y en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para Ávila ha desaparecido la partida sino que persiste el conflicto entre la empresa adjudicataria y el Ministerio de Cultura. Iniciando éste último el procedimiento de penalización por demora injustificada de las obras. A finales de 2012, quedaba pendiente de ejecución 1,8 millones de euros aproximadamente y la propuesta de resolución del contrato. A día de hoy, desgraciadamente, no se tiene certeza de que el proyecto de hacer del Palacio de los Águila una extensión del Museo del Prado siga adelante. Un proyecto que el Museo tendrá que aparcar debido a la restricción presupuestaria fruto de la crisis que le obliga a replantearse y racionalizar sus recursos. A pesar de las dificultades, la crisis no tendría que ser ni es la razón de la paralización del proyecto sencillamente porque éste se gestó y tendría que haber finalizado hace años. Desde que se conoció la intención de que el Palacio de los Águila se integrase en el Museo del Prado, el proyecto ha conocido diferentes responsables de Cultura y de distinto signo político, los cuales, de una u otra manera, han seguido comprometiendo su palabra ante la sociedad abulense asegurando que las obras concluirían y el Palacio de los Águila abrirían sus puertas eso sí, alargando cada vez más los plazos. Lo que no ha cambiado es la incertidumbre que genera todo este asunto. Promesas, anuncios, conflictos y litigios aparte, lo cierto es que a 31 de mayo de 2013 las obras siguen paradas, a medio terminar y las puertas del Palacio de los Águila cerradas. Y puede que siga así a menos que se de la voluntad política de resolver los problemas y cumplir lo acordado. La sociedad entera es consciente de que vivimos tiempos difíciles y austeros, pero ello no está implicando la paralización de todos los proyectos que se están realizando en España con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. De hecho, varían considerablemente las cantidades que reciben unas y otras provincias dependiendo de su ubicación geográfica, de tal modo que la austeridad que preconiza el Ejecutivo es más severa en unas regiones que en otras, y en unas provincias que en otras. Independientemente de lo anterior, si el proyecto de reformar y albergar parte del Museo del Prado en la Casa de los Águila se hubiese llevado a cabo en forma y fecha razonables, hace años estaría en funcionamiento y no habría la necesidad de excusar la falta de voluntad y compromiso con Ávila con criterios de austeridad y racionalización del gasto. Sí es cierto que ha habido problemas con las modificaciones del proyecto inicial, desacuerdos entre el Ministerio y la empresa y otra serie de dificultades sobrevenidas lo que hay que hacer es resolverlas con diligencia. Dejar que sigan pasando los meses sin terminar las obras y manteniendo el edificio cerrado no haría sino malograr la inversión de tiempo, dinero y trabajo que se ha hecho hasta la fecha, y desde luego supondría el incumplimiento inexcusable de un compromiso económico, social y cultural con toda la sociedad abulense.