La Confederación Abulense de Empresarios considera excesiva y discriminatoria la decisión adoptada recientemente por el Consejo de Ministros de establecer un tipo mínimo del 23% (25% para bancos y empresas petrolíferas) en los pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades de las empresas que facturan más de 10 millones de euros con el objetivo de incrementar la recaudación en unos 8.000 millones de euros. Aunque comparte los esfuerzos para cumplir los objetivos de déficit, lamenta que recaigan sobre la actividad empresarial, en lugar de reducir el gasto (en especial el no productivo).

A través de una carga desmedida, las empresas asumen la mayor parte del esfuerzo de reducción del déficit. Además, al suponer sólo un anticipo de recaudación, su efecto será meramente temporal y reducirá la recaudación de los años futuros. Este dinero que ahora adelanta el sector empresarial no podrá, por tanto, ser dedicado a la inversión, con el consiguiente impacto en la creación de empleo.

Al igual que señala la CEOE, CONFAE advierte de que esta medida puede acarrear problemas en la solvencia de las compañías a corto plazo, suponiendo en algún caso una revisión de la calificación crediticia concedida con el consiguiente encarecimiento de la financiación. Igualmente, afecta a la competitividad pues no podemos olvidar que las empresas abulenses en particular y españolas en general compiten con rivales situados en otras jurisdicciones que, al no estar afectadas por medidas de este tipo, disponen de más liquidez para acometer inversiones y proyectos de investigación, a la vez que su financiación será más barata.

Las empresas tendrán que ingresar, entre el 20 de octubre y el 20 de diciembre, una cantidad que podría suponer unos 24.000 millones de euros (21.000 millones de euros, según los datos comunicados en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros). La mayor parte en un plazo de apenas 20 días.