Un mes más, Ávila se sitúa a la cabeza de las provincias más inflacionistas de España, sólo superada por Burgos y Palencia; y es que, durante el mes de marzo, los precios subieron en la provincia un punto respecto al mes anterior situando la tasa de inflación en el 2,5 %. Una décima por encima de la regional (2,4 %) y seis más que la nacional que, a pesar de sumar en el último mes 7 décimas, se ha quedado en el 1,9 %.

Según el Instituto Nacional de Estadística, en la evolución anual del IPC los grupos que más han influido en su disminución han sido: Alimentos y bebidas alcohólicas, Otros bienes y servicios, vivienda y, ocio y cultura.

 

En lo que respecta a la variación mensual, de febrero a marzo, todos los grupos tienen una repercusión positiva, empujando al alza de los precios.

 

Según principios económicos generalmente admitidos cuando la economía está en un ciclo de crecimiento, la mejora en la situación general de las economías domésticas da lugar a un aumento del consumo de bienes y servicios, lo cual se traduce en un aumento de los precios. La regla básica de la economía dice que a mayor demanda, mayor precio. Sin embargo, es evidente que en el caso de nuestra provincia no se cumple ni lo uno, ni lo otro. Ni estamos atravesando una etapa de crecimiento ni se ha producido un aumento del consumo. Lo único que es cierto es que El IPC, es decir, el coste la vida, ha vuelto a subir, y por tanto, el dinero de familias y empresas abulenses vale hoy menos, que hace un mes.

 

Otro principio económico dice que los individuos responden a incentivos, por eso, es posible que la confianza empiece a recuperarse cuando empiecen a dar frutos muchas de las medidas que está adoptando el Gobierno encaminadas a poner freno a la situación económica y sentar las bases de un nuevo modelo económico, bastante más austero, pero más eficiente y racional y, sobre todo, adaptado a la realidad.