Esta semana se ha publicado la Ley 6/2017 de reformas urgentes del trabajo autónomo, que afecta directamente al tejido empresarial abulense, compuesto en gran medida por empresarios autónomos, bien sin trabajadores, bien bajo la modalidad de pymes y micro-pymes con empleados.

Desde CEAT Ávila, organización integrada en CONFAE que agrupa a más de medio millar de empresarios autónomos, queremos recordar que llevamos años defendiendo la implantación de buena parte de estas medidas a través del trabajo intenso que desde CEAT nacional y desde CEPYME se viene desarrollando ante los interlocutores gubernamentales. Por eso esperábamos la aprobación de esta Ley, sin negar por ello que queda camino por recorrer o aspectos por revisar.

CEAT Ávila considera que esta Ley se fundamenta esencialmente en tres paquetes de medidas: el primero relacionado con las cotizaciones y prestaciones; el segundo vinculado a la fiscalidad, y un tercero en el que caben otras medidas de distinta índole como la formación o la conciliación.

Refiriéndonos en primer lugar a las cotizaciones, se observan avances cualitativos en cuanto tiene que ver con la cotización de los autónomos en régimen de pluriactividad, reconociendo beneficios en las cotizaciones y reduciendo cargas administrativas.

Además, se minoran en un 10% los recargos por el ingreso fuera de plazo de las cuotas a la Seguridad Social y se amplía la tarifa plana para los nuevos autónomos, extendiendo hasta los 12 meses la cuota reducida de 50 euros (cuota reducida que puede transformarse en cuota cero durante los primeros meses de actividad si a la bonificación del Estado sumamos las que Ayuntamiento de Ávila y Diputación Provincial convocan cada año).

A este primer grupo de medidas se suman también otras mejoras sobre derechos y prestaciones relacionadas con los accidentes in itinere, contratación de familiares, cómputo por fechas en las altas y en las bajas, flexibilidad para el cambio de las bases de cotización, o compatibilidades entre la realización de trabajo por cuenta propia y la percepción de jubilación contributiva.

El segundo paquete de medidas podemos decir que tiene una orientación fiscal, contemplando modificaciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Se aporta más seguridad jurídica a la hora de aplicar deducciones sobre la actividad económica, centrándose en el uso de parte de la vivienda propia para el desarrollo de la profesión, en los gastos de suministros y en los gastos de manutención, fijando criterios y porcentajes en los dos primeros casos, y aproximando equiparaciones con los trabajadores por cuenta ajena en lo relativo a los gastos de manutención.

Finalmente, la Ley desarrolla medidas para favorecer la conciliación entre la vida laboral y familiar, con bonificaciones hasta ahora no reconocidas; aporta soluciones para el acceso del autónomo a la formación profesional para el empleo, y cita competencias colectivas que habrá que valorar y precisar.

En suma, se trata de una Ley que favorecerá sobre todo la actividad económica de los profesionales autónomos que, insistimos, lo son la mayor parte de los empresarios españoles; si bien es preciso seguir avanzando en otras materias que distorsionan la actividad, como las relativas a la economía sumergida o determinadas precisiones legales sobre la figura del Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente.

Habrá que esperar, no obstante, al desarrollo y aplicación práctica de esta Ley, para constatar su eficacia mediante su repercusión en la mejora de la actividad del empresario autónomo.

Según los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social que ha hecho público el Ministerio de Empleo, existen en la provincia 14.471 autónomos. Tanto desde CEAT Ávila como desde CONFAE se pone a disposición de todos ellos los servicios de la Confederación para atender cualquier duda o consulta que les pueda surgir con la nueva Ley.