Durante el mes de enero los precios bajaron en nuestra provincia un 1,1 % respecto al mes anterior, situando la tasa de inflación anual en el 2,3 %, cuatro décimas menos que la registrada en diciembre; y la misma que la registrada a nivel regional, pero tres décimas más que la nacional que, en enero se ha quedado en el 2,0 %.
Respecto a las variaciones mensuales del IPC registradas en Castilla y León y en el resto del país, los precios bajaron de diciembre de 2011 a enero de 2012 un 1,2 % y un 1,1 %, respectivamente según la información que difunde el Instituto Nacional de Estadística.
Según el INE, los grupos que más han influido en el descenso de los precios son, de un lado, la vivienda, que registra un descenso de casi dos puntos y medio debido en parte a la estabilidad en el precio de la electricidad. De otro, las comunicaciones, que registra una tasa interanual negativa de más de tres puntos y medio por el descenso de los precios en los servicios telefónicos.
También han influido el  grupo de las bebidas alcohólicas y tabacos, cuya tasa interanual ha descendido dos puntos por debajo respecto a la registrada en diciembre; y del del ocio y la cultura, que ha descendido seis décimas en el último mes.
Por el contrario, y en contra de esta tendencia, el grupo del transporte registra un incremento debido al encarecimiento del precio de los combustibles en origen (materias primas) que registra una subida en su tasa interanual de hasta cuatro décimas.
Para la Confederación, el descenso de la inflación es siempre acogido de manera favorable por cuanto supone un respiro en el coste de la vida, que repercute tanto en las empresas como en las familias, y en consecuencia, una leve mejora en su poder adquisitivo tan deteriorado en los últimos tiempos.
No obstante, si tenemos en cuenta la situación global de la economía española, el descenso del IPC no es del todo un síntoma de mejora, dadas las malas cifras de otros indicadores económicos que hemos conocido hoy.  Sin ir más lejos, el Producto Interior Bruto que, entre otras cosas, es buen termómetro para medir la riqueza de un país.  Y en el caso español con una contracción del 0,3 % en el último trimestre de 2011, tras estancarse en el tercero, supone que la sombra de la recesión regresa de nuevo en 2012.
La desaceleración económica, pues, en línea con el resto de la zona euro, ha traído consigo dicha contracción que según puntan todas las previsiones, parece que se mantendrá en el primer trimestre de este año, lo que supondrá técnicamente la vuelta a la recesión (dos trimestres consecutivos de caídas del PIB).